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Senda Costera: Pendueles - Llanes

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Descripción del tramo:

 

Este segundo tramo de la senda costera discurre entre Pendueles y la villa de Llanes, capital del concejo, siendo continuación del tramo que tiene su inicio en Bustio.

 

El arranque parte, debidamente señalizado, del mismo núcleo de Pendueles en dirección oeste. El primer kilómetro discurre por un tramo llano a través de praderías atlánticas. Superado este primer kilómetro discurre por un tramo llano a través de praderías atlánticas. Superado este primer kilómetro, la senda desciende para alcanzar el cauce del arroyo Novales, el cual atraviesa por una pasarela.

 

Tras cruzar el Novales, la senda transita por la ribera del río bordeada de un frondoso bosque galería, hasta llegar cómodamente a la playa de Vidiago, donde se localiza el Camping de la Paz, con bellas vistas al Cantábrico.

 

En las proximidades de la playa de Vidiago, una vez atravesado el arroyo de Novales, encontraremos una zona de descanso. En este tramo hallaremos los restos de un antiguo horno de cal y un abrigo prehistórico en el que se localiza un conchero, asociado a los primeros humanos que habitarion estas costas.

 

Superada la playa de Vidiago, la senda asciende de nuevo por la rasa costera siguiendo un trazado sinuoso con cortos repechos, transitando por un paisaje de praderías.

 

Los núcleos de Vidiago y Puertas de Vidiago se aproximan al trazado de la senda por el sur de la misma, en este Caso a nuestra izquierda. Podemos abandonar el recorrido para hacer una visita a estos dos pueblos, los cuales cuentan con alojamientos y servicios y un importante patrimonio cultural indiano.

 

En las proximidades del núcleo de Puertas de Vidiago se encuentra el Ídolo de Peña Tú. En la base de la sierra donde se localiza el yacimiento prehistórico se sitúa el Aula de Interpretación.

 

A partir del kilómetro 4 el paisaje vegetal está dominado por matorral atlántico y helechos, intercalados con encinas, laureles y sauces.

 

Continuando en dirección a Llanes, y siguiendo el trazado de la senda debidamente señalizado, aparecerán a los pies del mismo camino de los Bufones de Arenillas, uno de los más sorprendentes efectos que produce la disolución de la rasa caliza.

 

Dejando atrás el campo de bufones nos adentraremos por una frondosa plantaciónde eucaliptos hasta alcanzar el mirador el río Purón.


Continuaremos camino hacia el núcleo de Andrín, atravesando bellos parajes costeros, entre los que destaca la desembocadura del río Purón, el cual se cruzará a través de una pasarela de madera, localizada a unos 350 metros de su encuentro con el mar. Poco antes de llegar a la pasarela encontraremos paneles informativos sobre la naturaleza de la zona.

 

Siguiendo hacia Andrín atravesaremos un paisaje rural en el que ya se hace sentir la presencia del laboreo propio de un núcleo rural. Los prados cercados con muros de piedra caliza alternan con una vegtación compuesta por magníficos ejemplares de encinas y alaternos.

 

El núcleo de Andrín, en la actualidad muy transformado por las actividades turísticas, posee elementos culturales de gran valor como El Torreón de Andrín, así como todo tipo de alojamientos y servicios.

 

En Andrín podremos desviarnos brevemente de la senda costera para visitar la playa que se sitúa a poco más de un kilómetro del núcleo.

 

El trazado de la senda litoral entre Andrín y la villa de Llanes se desarrolla ladeando por la sierra litoral de Andrín o La Cuesta, que circula paralela a la carretera local LL-2.

 

Una vez coronada la sierra, es de obligada visita el Mirador de la Boriza, que se encuentra al final del ramal que parte hacia la derecha y a la cota de 135 metros sobre el nivel del mar. Desde el se puede contemplar a sus pies las playas de Andrín, a levante, y la bellísima playa de Ballota, a poniente. La Playa de La Ballota, con su particular islote o "castro" habitado por aves marinas, tiene un sector nudista en su zona más occidental. Es una de las playas más sobresalientes del litoral llanisco, siendo necesario tener en cuenta la tabla de mareas para visitarla ya que en las pleamares su zona arenosa queda completamente cubierta.

 

Retomando la senda en dirección a la villa de Llanes, la cual ya se divisa al fondo, ascenderemos por la ladera de la sierra plana de Andrín, en cuya cumbre se encuentra el campo de golf municipal, aprovechando la ubicación de un antiguo aeródromo.

 

Desde este tramo se contempla una extraordinaria vista sobre la Costa de Llanes y el núcleo de Cué, localizado entre la sierra y el mar.

 

La senda desembarca en marcada pendiente sobre la Capilla de El Cristo donde enlaza con el antiguo Camino Real que nos llevará hasta la villa de Llanes. La entrada en la capital municipal tiene lugar en el bario de La Portilla, continuando hacia la derecha, a través de una carretera local, hasta la playa de Toró.

 

De la playa de Toró arranca un paseo litoral de carácter urbano desde el que se divisan los "Cubos de la Memoria" de Agustín Ibarrla, antes de adentrarnos propiamente en la villa de Llanes, final del tramo.

 

Lugares de interés

 

Idolo de Peña Tú

 

Esta pequeña ruta a pie tiene inicio en el núcleo de Puertas de Vidiago, donde un cartel informativo, situado en la parte baja del pueblo y en las próximidades de la carretera nacional en dirección Santander, nos indica el camino a seguir.

El ídolo se localiza en lo alto de la sierra plana de La Borbolla. Un caminillo rural en pendiente, bordeado por eucaliptos y especies atlánticas, nos conducirá hasta el monumento.

La existencia de Peña Tú era conocida desde antiguo, no obstante no fue hasta comienzos del siglo XX cuando, de manos del Conde de la Vega del Sella, Eduardo Hernández Pachecho y J. Cabré, se inicia su estudio sistemático, continuado por José Fernández Menéndez, párroco de Vidiago.

A lo largo del siglo XX el lugar fue conocido por científicos y estudiosos a la vez que por gentes insensibles que como dice J.I Gracia Noriega, "deterioraron en menos de setenta años lo que los milénios preservaron", grabando nombres y cruces en la piedra e incluso lo utilizaron como blanco de tiro, lo que obligó a instalar una verja proetctora que impidiera su total destrucción, a pesar de estar declarado como Monumento Nacional Prehistórico desde 1923.

Los hombres del neolítico levantaban dólmenes y menhires en honor a los muertos. En el Caso de Peña Tú, la primera parte les vino dada, es decir, se encontraron con una formación natural, labrada por la erosión en la sierra plana: un bloque de casi 4 metros de alto y más de 1,30 de ancho, erguido en lo alto de la sierra, con extraña forma a modo de cabeza y desde donde se contemplan extraodinarias y extensas vistas sobre la costa y el interior de Llanes.

En ese gran bloque, los hombres pehistóricos realizaron una serie de pinturas, las cuales son las únicas conocidas realizadas a la intemperie en toda la Cornisa Cantábrica. Existen numerosas leyendas y teorías acerca tanto del significado de su nombre como de su interpretación, pero lo más probable es que responda a un monumento funerario, en base a la catidad de túmulos aparecidos en su entorno.

Las pinturas parecen responder a un individuo, tal vez un brujo o maestro de ceremonias, acompañado por un puñal o espada, rodeado de varias figuras que parecen bailar o girar en torno a otra figura principal que porta en la mano un bastón o báculo y varios grupos de puntos, policromados en rojo.

Si tienen la suerte de llegar a Peña Tú un día en que los bufones de la costa se encuentren en plena actividad y luz del atradecer acompañe, seguro que ante tal espectáculo podrán dejar volar la imaginación y construir su propia teoría.

 

Río Purón

 

El río Purón ha sido declarado Lugar de Importancia Comunitaria, debido a su elevada calidad ambiental. Entre los hábitats de interés comunitario asociados al cauce de este río destacan los bosques galería Alnion glutinoso-incanae, localizados en las llanuras de inundación.

Los llamados "bosques galería" o "bosques de ribera" serpentean por las márgenes de los ríos cantábricos. So los bosques asturianos que contienen un mayor número de especies, entre las que destaca el aliso o "fumeru", entremezclado con avellanos, arces y fresnos, entre otros.

Estos árboles necesitan tener sus raíces siempre húmedas, de ahí que se circunscriban al propio cauce del río, sirviendo además como barrera en épocas de crecidas. En algunas ocasiones, cuando el cauce del río es estrecho, las copas de ambas orillas llegan a tocarse, formando un arco sobre las aguas.

Otro delos árboles de elvado interés que se localiza en su cuenca es la encina Illex aquifolium, que se agrupa a modo de pequeños bosquetes que aparecen a lo largo del recorrido.

En sus aguas se han detectado mamíferos como el desmán y la nutria, acompañados de salmones y lampreas.

 

Los Bufones de Arenillas

 

Los Bufones de Arenillas están declarados como "Monumento Natural" a través de un Decreto del año 2001 del Prinicpado de Asturias y abarca un tramo de 1200 metros donde se encuentran unos doce bufones de diferente tamaño.

El trazado de la senda costera pasa al pie de uno de los grupos de bufones más llamativos de la costa, utilizados como escenario de varias películas.

Se encuentran señalizados y acompañados de paneles informativos, uno de los cuales contiene una acertada descripción:

"Los bufones son grietas y chimeneas abiertas en la costa y conectadas con simas marinas por las que el agua del mar penetra a presión, formando surtidores de agua pulverizada visibles desde el exterior y que pueden alcanzar más de 20 metros de altura.

Si el mar está en clama, los respiraderos de las cavidades subterráneas se limitan a expulsar el aire comprimido en las galerías por los golpes del oleaje. Sin embargo, en los días de fuerte marejada, los bufones se transforman en un espectáculo que produce admiración. Entonces, el agua y el aire, apretados en aquellas angosturas subterráneas, escapan junto con resquicios de la adelgazada bóveda. La tierra se abre escupiendo al cielo trozos de mar con ensordecedor ruido y un ligero orbayu de sal riega los campos. Los quejidos del bramadoriu, como se denomina localmente, se dejan oír a muchos kilómetros y el suelo, desgastado ya por milenios de oleaje, amenaza con romperse definitivamente".

Debemos insistir en la extremada precacuón que hay que tener al acercarse a ellos en época de marejadas. Si entramos en contacto con sus potentes chorros de agua a presión el resultado puede ser trágico.